Cómo escribir un sketch de un minuto

Un minuto da para muy poco: una situación, un personaje que quiere algo y un final que nadie espera. Todo lo demás se corta.
La tentación del principiante es grabar sin guion y confiar en que la gracia salga sola. A veces sale. Casi siempre se queda en tres minutos de amigos riéndose de algo que solo les hace gracia a ellos. Escribir antes, aunque sean cuatro líneas, ahorra horas de grabación y de montaje.
Empieza por el final
Parece al revés, pero funciona. Piensa primero en el remate, la frase o el gesto que cierra el vídeo, y luego construye hacia atrás lo mínimo que hace falta para que se entienda. Si tienes un buen principio y no sabes cómo acabar, todavía no tienes un sketch.
Una situación que todos conocen
En un minuto no hay tiempo de presentar a nadie. Elige situaciones que el público entienda sin explicación: la cola del súper, el ascensor con un vecino, la videollamada con la abuela que no encuentra el botón. El espectador pone el resto con lo que ya sabe.
Cuatro tarjetas
Un método sencillo: coge cuatro tarjetas o cuatro trozos de papel.
- En la primera, dónde estamos y quién está. Una línea.
- En la segunda, qué quiere el personaje. Otra línea.
- En la tercera, qué se lo impide o qué sale mal.
- En la cuarta, el remate.
Si alguna tarjeta necesita más de dos líneas, el sketch es demasiado complicado para un minuto. Ponlas en fila sobre la mesa y léelas en orden. Si se entiende la historia solo con eso, ya tienes el guion.
Lee en voz alta
Lo que funciona escrito no siempre funciona dicho. Lee los diálogos en voz alta, mejor con la persona que va a decirlos. Las frases largas se tropiezan y las palabras que nadie usa en la vida real suenan a teatro. Cambia «¿Podrías, por favor, ayudarme?» por «¿Me echas una mano?», que es lo que diría cualquiera.
Corta un tercio
Cuando creas que está terminado, quita un tercio. En serio. Duele, porque cada frase te costó escribirla y a todas les tienes cariño, pero el espectador no sabe lo que has quitado y solo nota que el vídeo va más ligero. Una frase de cada tres que no sea imprescindible, fuera. Los sketches cortos ganan casi siempre al recortarlos, porque el ritmo se acelera y el remate llega antes de que el espectador se distraiga.
Prueba con alguien
Antes de grabar, cuéntaselo a alguien que no lo conozca. Si se ríe, adelante. Si no, también hay información. Si pone cara de no entender, el problema suele estar en la segunda o en la tercera tarjeta. Si se ríe por educación, eso también se nota.
Graba varias tomas
Haz el sketch tres o cuatro veces seguidas, con pequeñas variaciones en el gesto o en el tono. Al montar elegirás la mejor, y a veces la mejor es la que menos te esperabas, con un fallo que acabó teniendo gracia.
Y cuando el guion necesite a otra persona delante de la cámara, pregúntale antes si quiere salir. Hay más sobre eso en grabar a otros con permiso.